7 de jul de 2010

Buena Nuevas

...Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. ▬1 Timoteo 1:15








A una consejera cristiana le perturbaba la siguiente oración en la declaración de fe de su iglesia: "Merecemos la condenación de Dios". Ella decía que a menudo habla con clientes que están tan agobiados con su propia autocondenación que necesitan escuchar: "Mereces el amor de Dios".



Aplaudo a esa terapista por su empatía, pero me temo que su pensamiento es sutilmente defectuoso. Las Buenas Nuevas del Evangelio no son que merecemos el amor de Dios. Las Buenas Nuevas son que Dios nos ve en todo nuestro pecado e indignidad, y aún así nos ama tanto que ha provisto la forma de que seamos completamente perdonados y aceptados.



El apóstol Pablo dijo que había perseguido a los creyentes, "por ignorancia, en incredulidad" (1 Timoteo 1:13). No obstante, esa no era una excusa. Él aceptó la responsabilidad de su incredulidad, y se refirió a sí mismo como antiguo "blasfemo, perseguidor e injuriador". Aunque se consideraba el primero de todos los pecadores (v. 15), no se sentía encadenado por la culpa de sus pecados pasados. Su énfasis principal estaba en la maravillosa gracia de Dios que lo liberó de una debilitadora sensación de indignidad.



Es cierto que "merecemos la condenación de Dios", pero también es cierto que "Jesús" vino al mundo para salvar a los pecadores" (v. 15). Estas son Buenas Nuevas para todos nosotros, independientemente de lo que hayamos hecho. ▬HVL.





EL QUE RECIBE A CRISTO NUNCA RECIBIRÁ LA CONDENACIÓN DE DIOS.

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